Desempleo juvenil en Chile: diagnóstico y propuestas
El mercado laboral de los jóvenes se encuentra más debilitado que el de la población general, presentando menores tasa de participación (31,5%) y ocupación (25,4%) que el promedio de toda la población en edad de trabajar, y una mayor desocupación (19,3%) e informalidad (37,2%).
La situación de los jóvenes no solo es más precaria a nivel país. En comparación con la OCDE (14,2%), los jóvenes chilenos tienen mayor desempleo (20,1%).
Mientras que se observa un crecimiento en los ocupados post pandemia, en el caso de los jóvenes la tendencia es decreciente, disminuyendo la cantidad de ocupados en el tiempo y aumentando su tasa de desempleo.
Todavía no recuperamos el empleo pre-pandemia, siendo el déficit de ocupados respecto a la tendencia previa a la pandemia en torno a 245 mil puestos de trabajo, de los cuales los jóvenes representan un 53,5% equivalente a 131 mil empleos.
La situación de los jóvenes varía entre regiones, con el extremo austral presentando mercados laborales con mejores indicadores, mientras que la zona centro sur se observa más deprimida.
Entre mujeres y hombres también hay heterogeneidades, presentando las jóvenes peores tasa que los jóvenes. Las brechas alcanzan -7,1 p.p. y -7 p.p. para participación y ocupación, respectivamente. Mientras que llegan a 4,1 p.p. y 3,9 p.p. en desocupación e informalidad.
Según las estimaciones realizadas, cerrar la brecha en participación laboral de los jóvenes podría aportar hasta 1,82 puntos al PIB.
Si bien el crecimiento económico es fundamental para crear puestos de trabajo, el diagnóstico evidenciado en este documento hace necesario una agenda específica para abordar los desafíos que existen a nivel de la oferta y demanda de trabajo joven, con foco diferenciado por región y género.