Profesores fuera del sistema: una alternativa para enfrentar el déficit docente
El objetivo de este documento es estimar la cantidad de docentes jóvenes (menores de 40 años) que han salido del sistema educativo. Mediante el uso de datos públicos del Ministerio de Educación se estima que, al año 2025, el número de desertores definitivos asciende a 22.949. Un 54% de estos provenía del sector particular subvencionado, y los desertores jóvenes tuvieron un Puntaje PSU promedio mayor (10 puntos) que quienes permanecen en el sistema.
El 7 de octubre se aprobó en la Cámara de Diputadas y Diputados un Proyecto de Ley para bajar los requisitos académicos para ingresar a pedagogía (boletín 17.442-04). Según la Ley 20.903, el año 2026 deberá subir a 626 puntos el puntaje mínimo en la PAES para las carreras de pedagogía, alza significativa con respecto al año 2025, cuando el puntaje mínimo fue de 502 puntos. Esto equivale a pasar del percentil 22 al percentil 60.
Existe un debate con respecto al déficit de docentes que existe en el país, cuya existencia justificaría bajar los requisitos de ingreso a pedagogía. La evidencia sugiere que, de haber un déficit, sería de magnitud acotada. Primero, Elige Educar y el Centro de Estudios Mineduc (2025) estima que se requieren 123.789 horas docentes idóneas adicionales, un 6,2% del total requerido; y estimaciones propias indican que el déficit docente asciende a 9.880 docentes. Segundo, la tendencia demográfica indica que el número de estudiantes caerá significativamente en el futuro, el número jóvenes se espera disminuya 17% al 2050. Mientras tanto, el número de docentes aumentó un 98% desde 2003.
Proponemos tres grupos de medidas para atraer de vuelta a estos docentes al sistema, y para disminuir la tasa de deserción futura, agrupados en el Plan de Recuperación Docente. Esta política combina entregar (1) flexibilidad horaria a los docentes; (2) modificar el diseño de las mentorías, entregando autonomía a los establecimientos para aumentar su cobertura; y (3) realizar dos modificaciones a la estructura salarial de los docentes: eliminar el requisito de antigüedad para progresar en la Carrera Docente y crear una nueva asignación voluntaria, asociada al valor agregado de cada docente.