Gasto del FES sumaría casi US$ 5 mil millones e impactaría en regla fiscal

30 Oct 2025

Si se aplicara el método contable que sugiere la Contraloría General de la República al Financiamiento para la Educación Superior (FES), el efecto en las cuentas fiscales sería de una magnitud tal que erosionaría las metas de la regla fiscal de balance estructural.

“El impacto fiscal del dictamen es significativo. Primero, significa un total de US$ 4.861 millones más de gasto fiscal en la primera década del FES. Segundo, este impacto conlleva un efecto en la meta de balance estructural en 0,3 puntos del PIB para el año 2026, y de 1 punto del PIB acumulado para los primeros cinco años del FES”, indicó en un reporte el centro de estudios Horizontal.

El balance fiscal corresponde a los ingresos menos los gastos del Estado en un año dado. Que sea “estructural” significa que se calculan ingresos de largo plazo, que a su vez permiten financiar gastos del Estado también de largo plazo, todo lo cual permite sostener las finanzas públicas de un modo más estable en vez de someterse a cambios repentinos de un año a otro. Con esa regla estructural, o de largo plazo, el Ministerio de Hacienda proyecta que en 2026 el balance será negativo (es decir, habrá déficit) que equivaldría al 1,1% del Producto Interno Bruto (PIB). Si se materializara el escenario planteado por Horizontal sobre la base del dictamen de la Contraloría, el déficit de la regla de balance estructural del próximo año empeoraría hasta 1,4% del PIB.

Para 2027, el déficit pasaría del 0,8% del PIB al 1%, y en 2028, desde 0,3% a 0,5%. En sus proyecciones originales, Hacienda tiene contemplado que la meta finalmente será neutral en 2029, pero el “efecto FES” impediría ese propósito. Según el reporte de Horizontal, también en 2029 habrá déficit fiscal estructural, en ese caso equivalente a 0,1% del PIB.

“La única salida es reformular el proyecto”

El descalce obedece a la manera en que la Contraloría considera el FES. Lo califica como un activo contingente; es decir, como un eventual ingreso para el fisco solo en la medida en que se materialice un pago concreto, en este caso de los egresados de la educación superior que han recibido ese financiamiento.

Anteriormente, el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) ya había advertido sus dudas sobre este punto, ya que la Dirección de Presupuestos (Dipres) había contabilizado los recursos del FES como activos financieros. El CFA apuntó que la Dipres debía precisar esa denominación, considerando que el eventual pago de esos dineros, por parte de los futuros egresados, plantea una “incertidumbre en torno a sus flujos futuros”, indicó el CFA.

La misma entidad ya había solicitado a la Dipres que simulara escenarios alternativos de crecimiento económico que permitieran determinar con mayor idoneidad el eventual flujo financiero de los pagos.

El debate fiscal es relevante. Si debido al FES la meta de la regla fiscal se desvía, significa que en realidad el fisco de Chile requiere más recursos que los previstos y, por ende, podría necesitar un mayor endeudamiento.

Y si la deuda crece a niveles por sobre lo «prudente», el riesgo crediticio del país podría eventualmente empeorar, lo que se traduce en un mayor costo financiero para el Estado, que se termina pagando con intereses más altos.

“Con el criterio de contabilidad que exige Contraloría quedan aún más de manifiesto los riesgos fiscales de aplicar este impuesto. Vemos que la única salida es reformular el proyecto hacia un crédito contingente al ingreso”, plantea Juan José Obach, director ejecutivo de Horizontal.

El proyecto fue aprobado por la Cámara de Diputados el 20 de agosto, en primer trámite, y ahora se debate en el Senado.

Esta nota se publicó en El Mercurio. 

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