María José Abud: “Con esta reforma vamos a terminar con la principal barrera para contratar mujeres”
En diversas rondas de entrevistas el ministro del Trabajo, Tomás Rau, salió a explicar y defender las indicaciones al proyecto de sala cuna universal, ingresadas por el gobierno a trámite en el Parlamento. Como principal novedad se despejó que la forma de financiamiento de esta importante política pública, será con cargo del Seguro de Cesantía, mecanismo valorado por sectores empresariales ya que no aumentaría los costos de contratación.
Fue incluso el exministro de Hacienda, Mario Marcel, quien se mostró de acuerdo con esta forma de inyectarle recursos. «Que se financie con esta redistribución del aporte al Seguro de Cesantía me parece bien. Eso ya se había discutido antes en el ciclo anterior», comentó en el pódcast «Cómo te lo explico», de «La Tercera». En la práctica, para financiar la sala cuna universal, los empleadores deberán aportar a un fondo un 0,35% de cotización del sueldo del trabajador, mismo monto que será compensado con una disminución igual a dicha cotización, que hoy se destina al Seguro de Cesantía.
En entrevista con CNN el ministro Rau reconoció que «va a haber una reducción en la contribución a las cuentas individuales del seguro de cesantía y al fondo solidario. Eso es innegable», pero agregó que esto se compensaría con un aumento en la participación y empleo femenino.
Alzas
El exsubsecretario del Trabajo de Sebastián Piñera, Fernando Arab, opinó: «En la medida en que el sistema garantice la sostenibilidad del seguro de cesantía, para lo cual deberemos revisar el informe financiero del proyecto, es una buena alternativa financiar la sala cuna universal con cargo a dicho seguro. Además, si consideramos que los costos del empleo en los últimos años han subido considerablemente, con las alzas al salario mínimo, la ley de las 40 horas, la reforma de pensions, ley Karin, entre otros, parece razonable no seguir sumándole cargas a la contratación, más aún con los actuales niveles de desempleo que tiene el país».
El seguro
Karin Moore, coordinadora legal de Clapes UC, cree que el proyecto no despotencia o quita fuerza al seguro de cesantía. Pero hace sus reparos: «Este es el punto de mayor sensibilidad técnica. El gobierno, con respaldo de la Superintendencia de Pensiones, sostiene que la reducción no compromete la sostenibilidad del seguro. Sin embargo, el escenario crítico no es el normal sino el de crisis: en períodos de alto desempleo, el Fondo de Sala Cuna recauda menos justo cuando más trabajadoras necesitan el beneficio, mientras el seguro de cesantía enfrenta simultáneamente mayor demanda con menor margen. A eso se suma una divergencia relevante entre las estimaciones gubernamentales de beneficiarios en régimen (50.000), lo que podría generar déficits no anticipados. La garantía fiscal de última instancia es una salvaguarda real, pero los períodos de revisión, cada cuatro años, deberían acortarse a dos años. Es un ajuste perfectamente incorporable en la tramitación».
¿Es una buena medida financiar la sala cuna con cargo al seguro de cesantía, entonces?
«El diseño tiene una virtud central: la cotización de 0,35% destinada al Fondo de Sala Cuna se financia con una reducción equivalente en la cotización al seguro de cesantía, de modo que el costo neto para el empleador es cero, no hay costo al empleo formal. Desde Clapes UC habríamos preferido una política de Estado financiada con rentas generales, que distribuyera el costo entre toda la sociedad, pero reconocemos que este mecanismo es técnicamente coherente y un esfuerzo genuino por avanzar sin encarecer el empleo formal. Sus aspectos perfectibles tienen plena posibilidad de corregirse durante la tramitación».
“Sobre acumulación”
Se ha dicho que este mecanismo de financiar la sala cuna favorece a las pymes. La directora de Horizontal y exsubsecretaria de la Mujer de Sebastián Piñera, la economista María José Abud, cree que se logra el objetivo de no agregar costos extra a la contratación. «El empleador paga exactamente lo mismo que hoy; solo cambia el destino de parte de su cotización. Además, se elimina el principal desincentivo actual, que es la obligación que recae solo sobre empresas con 20 o más trabajadoras, lo que es discriminatorio y desincentiva contratar a las mujeres».
En relación al correcto funcionamiento del seguro de desempleo, Abud cree que no debiera verse afectado. Pero también advierte algo: «Lo primero que el gobierno debe demostrar en la discusión en el Congreso es que el seguro de cesantía será sostenible en el tiempo con esta reasignación de parte de la cotización del empleador. Para ello, debe calcular su sostenibilidad ante distintos escenarios de alto desempleo. Es decir, evidenciar que no afecta el funcionamiento normal del seguro. Esto debería cumplirse, ya que el seguro de cesantía tiene una alta sobreacumulación. Sin embargo, hay que dejarlo muy claro para la tranquilidad de los trabajadores».
Abud afirma que el proyecto ayudará a bajar las altas cifras de desempleo femenino. «El financiamiento que se propone es corresponsable, ya que el empleador aporta con cotizaciones de todos los trabajadores, sean mujeres y hombres, independientemente de si tienen hijos. Los trabajadores, en cambio, no contribuyen con recursos al fondo de sala cuna. Con esta reforma vamos a terminar con la principal barrera para contratar mujeres, ya que hoy es la mujer la que gatilla esos costos para el empleador. La sala cuna universal sin duda favorece el empleo femenino», declaró la economista.
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