Permisología e incentivos
Notamos con preocupación que en el debate para combatir la permisología se ha puesto un excesivo foco en mejorar la regulación, sin considerar los incentivos que enfrentan los funcionarios de los servicios evaluadores.
En efecto, al analizar los convenios de desempeño de Alta Dirección Pública (ADP) de los directores nacionales de cinco servicios públicos evaluadores –SEA, DGA, SAG, Vialidad y Sernageomin–, no encontramos ningún indicador asociado a tiempos de tramitación de permisos. Si la cabeza de una organización no tiene dentro de su mandato acelerar los tiempos, difícilmente podrá orientar la labor de sus equipos a este objetivo.
También llama la atención que, con el objeto de unificar criterios, uno de los indicadores con que se evalúa el desempeño del jefe superior del SEA, es el “número de guías o instructivos ambientales publicados sobre los programados”. No es de extrañarse, entonces, que el número de guías ambientales se haya disparado de 24 en 2014 a las 64 que existen hoy (36% de estas dictadas bajo la actual administración).
Si los jefes de los servicios públicos encargados de la tramitación de proyectos de inversión, no cuentan con los incentivos adecuados para ser ágiles en la evaluación, mejorar plazos y ser más predecibles, difícilmente podremos mejorar la gestión del Estado para hacer frente a una de las principales causas del actual estancamiento económico.
Esta carta al director se publicó en El Mercurio.